11 de mayo de 2020

Frase de William James

«El infierno que habremos de padecer en el futuro, del que habla la teología, no es peor que el infierno que nos creamos nosotros mismos en este mundo, generalmente modelando nuestro carácter de manera equivocada... Nosotros tejemos nuestro destino, bueno o malo...»

9 de mayo de 2020

22 de noviembre de 2018

25 ideas para ganar dinero


1. Infoproductos

Un infoproducto (producto digital) es información empaquetada y lista para descargarse. Aquí entran los libros electrónicos, cursos en línea, descargas de música, audio libros, archivos de office, guías en PDF. Prácticamente es cualquier cosa que se pueda descargar.
Los hay sobre todos los temas ¿Eres experta en organizar eventos? Haz una guía para planear fiestas excepcionales ¿Te gusta la fotografía? Haz un curso para aprender a usar una cámara profesional.
La clave para hacer que funcionen es encontrar un problema que mucha gente tenga y resolverlo. No requieren de gran inversión (la más grande es de tiempo) y para venderlos puedes usar aplicaciones como Gumroad o Ejunkie.
Este método es para ti si: no tienes mucho dinero para invertir, tienes tiempo, conocimiento en un área específica, prefieres no tratar directamente con la gente, estás dispuesta a aprender como publicitar tu producto, te gusta la vida nómada, quieres ganar ingreso pasivo

2. Abre un Blog

Un blog es una plataforma en la que puedes publicar contenido. Los más exitosos son los que se enfocan a un público específico o proveen cierto tipo de información.

Continua aquí: https://www.estilopuravida.com/ideas-para-ganar-dinero/

16 de noviembre de 2018

EL PODER DE TU IMAGINACIÓN


Resultado de imagen de mateo apostol

"No juzguen y no serán juzgados; porque de la manera que juzguen serán juzgados". Mateo 7:1

Antes de juzgar algo, tenemos que procesar el pensamiento que crea y forma el juicio, tenemos que crear la imagen de lo que juzgamos. Eso es el poder de la imaginación. Un procesamiento de pensamiento que crea juicio a través de la observación y una percepción individualmente con respecto a la “cosa” observada, creando en tu mente el juicio específico “Imaginando” que tu mismo estas eligiendo.

Tus percepciones individuales con respecto a lo que ves crea juicios de que algo es “buena” o “malo”.

Nuestros juicios sobre ellos solidifican su “realidad” en nuestras vidas. Cuando elegimos no juzgar y miramos más allá de lo que podemos ver, lo que vemos cambia.

Nuestros juicios con respecto a algo “malo” ponen en movimiento nuestra imaginación y el poder de la imaginación va a funcionar para darte lo que imaginas. Lo que “imaginamos” constantemente, lo creamos en nuestras vidas. Fue creado de esa manera. Es por eso que existen las Leyes Universales. Para supervisar y gobernar el proceso. 

Esas cosas que imaginamos que son reales, estos juicios que hacemos basados ​​en “la apariencia” de estas cosas que podemos ver, tocar, probar, oler y oír, determinan nuestras “percepciones” continuamente imaginadas con respecto a estas cosas, que a su vez atraídos hacia nosotros y por nosotros a través de lo que nosotros mismos elegimos imaginar y pensar más. Tal vez intentar mirar y ver el poder de la imaginación en este nivel “invisible” es complicado de entender. Veamos cómo el Poder de la Imaginación nos afecta a cada uno de nosotros en un “nivel físico”.

El poder de la imaginación y el cuerpo humano. 
Miremos el papel que el poder de la imaginación juega a nivel físico, más específicamente a nivel biológico que compone nuestros cuerpos físicos.

Cuando elegimos mantener imágenes de miedo, duda y preocupación basadas en lo que vemos a nuestro alrededor, no son más que imaginaciones o juicios que elegimos mantener, visualizar y jugar consistentemente en la pantalla de nuestras mentes, que solo puede servir para crear estados de ansiedad en este nivel biológico.

Estos estados elegidos, estas formas de ser elegidas individualmente se hacen inicialmente físicas a medida que se inicia un proceso electroquímico en el cerebro basado en nuestros “juicios e imaginaciones” que comunican al cuerpo que el peligro está presente e inmanente creando una respuesta en el nivel emocional en función de lo que estamos imaginando, en este caso, las cosas que tenemos miedo, duda y preocupación.

¿Qué determina las cosas que constantemente imaginamos y que tenemos miedo, duda y preocupación acerca de cuáles están creando estos estados “ansiosos”? Nuestras creencias con respecto a lo que vemos.

Estos estados ansiosos, por largos periodos de tiempo llevan a la depresión, y esta que es suprimida se transforma en enfermedad, desintegrando el cuerpo hasta la muerte. El poder de la imaginación fue el catalizador que inició todo este proceso, y cuando llegas a la enfermedad que es algo que ves como real a nivel físico, tu mente sigue creando la imagen de lo que ves (enfermedad) y te mantienes en este círculo, que, para romperlo, tienes que cambiar la imagen que inició todo, y reemplazarla por la imagen de lo que quieres, esta nueva imagen con el tiempo empezar a convertirse en tu nueva realidad.

Esa es la conexión que existe entre en cuerpo y la mente, no es posible tener en la mente imágenes de estrés y sentir tu cuerpo relajado. Lo que imaginas se ve reflejado en el cuerpo, pero de igual manera si colocas tu cuerpo en una posición de relajación y empiezas a respirar de una manera controlada y consciente hace tu mente se relaje. Puedes trabajar de la mente al cuerpo o viceversa.

Tienes tanto el derecho como el libre albedrío para utilizar el poder de la imaginación de la forma que elijas. Tienes la capacidad, así como la libertad para “juzgar por las apariencias”, así como de ver más allá de los eventos, condiciones y circunstancias que has imaginado en el pasado y, como resultado, están experimentando en el aquí y el ahora.

Tomar conciencia y elegir utilizar conscientemente el poder de la imaginación puede, será y debe atraer hacia ti lo que elijas imaginar.No puede y nunca sucederá de otra manera, es la ley. Así como la ley de la gravedad no la puedes cambiar. Puedes usar esta ley conscientemente si eliges o inconscientemente. Cualquiera que elijas el resultado es inevitable y predecible.

Imagina solo lo que quieres tener, imagina un futuro más grande y satisfactorio, aprovecha el poder de la imaginación para crear el tipo y calidad de vida que elijas, una calidad de vida que puedes haber imaginado previamente como algo inconcebible, ahora sabes cuál es el primer paso esencial para crearla y experimentarla por ti mismo. Comenzaras a creer que no solo está disponible para ti, sino que ya es tuyo y es cuestión de tiempo para que lo recibas en el plano físico. Mejora tanto tu creencia como tu imaginación, permitiendo ver el infinito potencial disponible para ti.

Ahora que sabes cómo y por qué el poder de la imaginación puede transformar tu mundo, compártelo para que todos imaginemos un mundo mejor.

fuente: expandetumente.com https://expandetumente.com/el-poder-de-la-imaginacion-te-llevara-a-donde-quieras-ir/

15 de noviembre de 2018

7 consejos de Men's Health si te toca la manteca colorá


Imagen relacionada

1. TEN CUIDADO CON LOS ‘BUITRES’
Una de las primeras personas que va a felicitarte es ese tipo turbio que está al otro lado del teléfono. Sí, el mismo que está a punto de hacerte una oferta que no podrás rechazar…

Pues bien: si no quieres meterte en un lío, recházala. Esas personas que nos ofrecerán comprarnos nuestro billete por un precio entre un 10 y un 20% superior al del premio, tienen el único fin de blanquear dinero negro. Si accedes a tan dudoso trato serás coautor o cooperador necesario de un delito de blanqueo de dinero, tipificado en los artículos 301 a 304 del Código Penal. Mucho ojo. No permitas que la avaricia rompa el saco.

2. CORRE AL NOTARIO
Deposita tu billete premiado en una notaría y pídele al notario que levante acta. Así, aunque se pierda, quedará constancia de que es tuyo y de que existe realmente. Además, Hacienda nunca podrá decir que en realidad te lo han dado y que, por lo tanto, le debes una parte del premio recibido.

3. EXPLÍCALO POCO A POCO
Que sí… Que es la noticia de tu vida y que quieres compartirla lo antes posible con todo el mundo, pero muérdete la lengua y espera unos días. Date un tiempo para reflexionar. Mantén la cabeza fría y encaja poco a poco lo que te ha pasado. Cuando sientas que estás preparado, comienza a compartir tu alegría con los demás de forma gradual: no hace falta que lo publiques en el periódico.

No olvides que a los seres humanos nos encanta opinar… ¿Te imaginas tratando de decidir qué hacer con ese montón dinero mientras tu madre, tu suegra, tu mejor amigo, tu novia y tus compañeros te recomiendan a gritos, y pisándose unos a otros, dónde invertirlo o en qué gastarlo?

Pues eso. Piensa además que cuanta más gente lo sepa, más fácil será que seas víctima de un robo o de una estafa, o que se multipliquen las incómodas llamadas de los personajes que se dedican a blanquear dinero.

4. INVIERTE CON CABEZA
Antes de lanzarte a por ese Ferrari, examina con lupa tu situación financiera. Hay mucha gente que recibe una gran suma de dinero, se la gasta en pocos años por no haber hecho una buena planificación, y acaba más endeudada de lo que estaba antes de ganar el premio.

Para evitarlo, liquida de entrada todas las deudas que tengas. Luego, invierte tu dinero con tino. Ahora es un momento estupendo para comprar inmuebles, pero muy complicado para encontrar otras inversiones seguras.

En cualquier caso, se debería diversificar al máximo, siguiendo al pie de la letra aquel famoso dicho de los huevos y la cesta, y buscar productos que no nos den intereses anuales, sino al menos cada dos años, para garantizarnos importantes deducciones. Si no eres precisamente un tiburón de las finanzas, no dudes en buscar ayuda profesional.

5. NI SE TE OCURRA DEJAR DE TRABAJAR
Cortar de forma radical con nuestra rutina no es recomendable en estos casos, ya que puede acabarnos de desequilibrar. Si te gusta tu trabajo, piensa que no tienes por qué abandonarlo por muy rico que seas. Si, por el contrario, te mueres de ganas de entrar en la oficina y hacerle una pedorreta a tu jefe, recuerda que la venganza es un plato que se sirve frío...

Sigue al pie del cañón hasta que encuentres una actividad alternativa que te satisfaga. Cuando la tengas, vía libre para despedirte como prefieras. Eso sí: haz bien los números antes, no vaya a ser que tengas que volver con el rabo entre las piernas.

Nadie puede vivir de rentas con los 400.000 euros del Gordo, por ejemplo. Si, con mucha suerte, nos dan un 4,5% de intereses, tendríamos 18.000 euros al año, a los que tendríamos que descontarles un 21% que se lleva Hacienda. Total: 10.000 euros. Divididos entre doce: 1.185 euros al mes. ¿Estás seguro de poder hacerle una pedorreta a tu jefe?

6. COMPARTE (SIN ARRUINARTE)
A poco que seas buena persona, parte de la gracia de que te toque un premio consiste en solucionarle un poco la vida a los que más quieres… pero intenta no convertirte en una especie de Papa Noel descerebrado.

Estas ayudas deberían ser siempre razonables e ir encaminadas más a enseñar a pescar, que a repartir pescado a manos llenas. Hablando en plata: en lugar de darle 200.000 euros a tu hermano, cómprale un camión para que se pueda ganar la vida (y no te pida dinero continuamente…).

Y mucho ojito con tus chequerregalos: a Hacienda no le gusta nada que seas generoso. En nuestro país, por hacer una donación a familiares directos (padres, hijos o cónyuge), puede llegar a pagarse hasta un 32% del total.

Y la cosa se pone todavía peor si intentas cumplir aquella promesa que le hiciste a tu amigo del alma... En este caso, estaríamos hablando de una donación entre personas extrañas, por lo que podría pagarse hasta un 60%.

Afortunadamente, hecha la ley, hecha la trampa. Toma buena nota del truco para convertir una donación, en una repartición (libre de impuestos): en cuanto te toque el Gordo, vete a la notaria más cercana con las personas con las que quieras compartir el premio (tus padres, tus hermanos, tu novia…), y pide que se levante acta de que sois titulares de un billete que pagasteis entre todos.

7. NO CAMBIES
¿De verdad necesitas ese cochazo que apenas usarás, ese peluco cuajado de diamantes o ese casoplón en el que no vivirás nunca? Hazte un favor: no caigas presa del mal de los nuevos ricos.

Las personas con falta de control de impulsos se suelen gastar todo o buena parte del dinero ganado en cosas inadecuadas o innecesarias, buscando construirse una nueva identidad social, más acorde, en su opinión, con la nueva situación financiera de la que disfrutan.

Si te cubres de oro como si fueras una estrella del rap, tus amigos y familiares (si es que te queda alguno) no tardarán en dedicarte frases sangrantes del estilo “este tipo se ha vuelto tonto” o “se le ha subido la pasta a la cabeza”. Sé más listo: continúa tranquilamente con tu vida cotidiana y ve añadiéndole nuevos ingredientes poco a poco y con cabeza. Si, por ejemplo, se disfruta de un buen entorno social o se tiene familia, a lo mejor sólo hace falta cambiarse de casa y no de barrio.